Historia

tuvo lugar como parte del hecho mismo de la fundación de la ciudad y que fue Fray Domingo de las Casas quien la presidió el 6 de agosto de 1538, acompañado por el clérigo Antón de Lezcámez. Por su estratégica ubicación, la ciudad se convertiría en la más importante urbe y sería la sede del nuevo virreinato.
Sólo dos años más tarde, en 1540, Juan Fernández de Angulo, segundo obispo de Santa Marta nombró Vicario general o Provisor suyo para el Nuevo Reino de Granada, con el encargo de morar en Santafé, a don Pedro García Matamoros.
En febrero de 1553 llegó a puerto samario el cuarto obispo de Santa Marta, el franciscano Fray Juan de los Barrios a quien se le entregó la cédula real, fechada en Valladolid el 22 de febrero de 1549, en la que se le mandaba residir en Santafé, orden que acató de inmediato llegando a dicha ciudad tres meses más tarde.
Desde entonces Fray Juan de los Barrios trató de trasladar la Iglesia catedral de Santa Marta a Santafé en un proceso que duró casi diez años. Fue el papa Pío IV, quien el 11 de septiembre de 1562 decidió, por solicitud directa del emperador Carlos V, trasladar la sede diocesana de Santa Marta a Santafé.

